viernes, 13 de marzo de 2020

BITÁCORA - Semana 5

9-13 marzo


          Este lunes, a diferencia de otros, los nervios me invadían por completo y es que, por primera vez, nos íbamos a enfrentar a una clase, no como simples espectadores, sino desde el punto de vista docente. Me había pasado todo el fin de semana y la semana anterior preparando la unidad didáctica que iba a impartir y organizando los materiales que iba a necesitar. Había creado para estas seis sesiones sobre la descripción un cuadernillo personalizado donde cada grupo podría llevar un seguimiento de los contenidos, las actividades y otros asuntos que llevaríamos a cabo en clase.

Al llegar a mi primera clase con 1º C lo que hicimos fue separar a los alumnos por grupos siguiendo el orden que habíamos establecido de acuerdo con el criterio de la tutora: no más de cinco personas. A cada uno le repartimos un cuadernillo y les explicamos la dinámica, las normas que debían seguir y cómo íbamos a trabajar, por ejemplo, que había dos niveles de volumen 0 y 1 para cuando hablaran entre ellos y para cuando hablara yo o la tutora, o que cada miembro del equipo iba a tener un rol que iría cambiando cada día. Fue emocionante ver que les entusiasmaba la idea de los equipos, que les encantaban sus cuadernillos y que sorprendentemente trabajaban muy bien con esta metodología. Incluso algunos alumnos que estaban más atrasados o retraídos se animaron a participar, salir a la pizarra a representar a su grupo, etc. Sobretodo, en mis clase hice bastante uso de vídeos, canciones y otros recursos TICS lo que captó desde el principio su atención.

                Más tarde, Amparo, mi tutora, me propuso impartir también esta clase con los alumnos de 1º de PAM y fue todo un acierto. Por primera vez los pusimos a trabajar en grupos y aunque, al principio hubo algunas quejas, todos ellos terminaron trabajando con mucho interés. Todos nos ilusionamos al ver como alumnos que tenían dificultades para leer, más tímidos o conflictivos participaban poniendo en común sus respuestas, ayudando a sus compañeros y sintiéndose parte de su equipo. Al final de la clase muchos de ellos se me acercaron para decirme que les había gustado mucho ese método de trabajo y viendo el resultado decidimos seguir aplicando estas sesiones con ellos. Sin duda, fue una experiencia reconfortante y un ejemplo para mí de que todo trabajo tiene su recompensa.

                Por otro lado, esta semana he tenido la oportunidad de ver a mi compañero Jesús impartiendo clase también a los alumnos de 2º de la ESO. Fue muy interesante ver como captaba su atención, a veces simplemente con un diálogo. A ambos nos sorprendió ver la creatividad de muchos y su ingenio. Algunos nos enseñaron sus poemas y sus cuentos y nos dimos cuenta de que algunos escondían un verdadero escritor.

                También, durante este periodo se celebraban las evaluaciones y junto con mi compañero, tuve la suerte de poder asistir a tres de los cursos de nuestra tutora. Fue muy instructivo y enriquecedor observar cómo una nota no depende tanto de los resultados de los exámenes o de la inteligencia del alumno, sino que se tienen muy en cuenta sus circunstancias, su actitud, si se ha esforzado, etc. Además, fue interesante ver que todos los profesores compartían su opinión y escuchaban y tenían en cuenta los consejos de la orientadora. Por desgracia, no esperábamos que esta aventura que habíamos empezado hace unas cinco semanas acabara tan pronto. No pudimos despedirnos de nuestro alumnos, ni de tantos profesores que nos han acompañado durante los recreos, en las guardias y pasillos. La crisis del coronavirus y el estado de alarma decretado por el Gobierno han hecho que se cancelen las prácticas, ya que las clases en los centros de enseñanza se han suspendido hasta que se solucione esta grave situación.

                En resumen, ha sido una experiencia enriquecedora e inolvidable. El instituto I.E.S Santiago Grisolía nos ha acogido con los brazos abiertos desde el principio, nos ha hecho sentir uno más en el tiempo que hemos estado ahí y en sus clases es donde hemos podido probar y aprender, aunque sea un poquito, lo que significa ser profesor y todo el esfuerzo y la voluntad que lleva detrás. Yo, personalmente, tengo que agradecer a mi tutora y a los alumnos que nos han acompañado todo lo que nos han enseñado y que no se encuentra en ningún libro.

Cuaderno realizado para la unidad didáctica, por Judit Valera. CC-BY- NC- SA.

Cuaderno realizado para la unidad didáctica, por Judit Valera. CC-BY- NC- SA.

viernes, 6 de marzo de 2020

BITÁCORA - Semana 4

2-6 marzo


               Principalmente estos días los he dedicado a preparar la unidad didáctica que me toca impartir la semana que viene. Durante los descansos, horas libres y recreos he estado abordando con la tutora el contenido que vamos a tratar, la metodología y la forma de trabajo. También hemos dividido las clases por grupos y hemos organizado las sesiones y el calendario. La experiencia de Amparo a la hora de elaborar la UD ha sido imprescindible para terminar de encajar todos los puntos, corregir mis fallos y adaptar algunos aspectos que, aunque teóricamente pueden estar bien, a nivel práctico son mucho más complejos.

                Esta semana con el curso de 4º de la ESO hemos terminado de ver los trabajos creativos sobre La Generación del 27. Algunos alumnos han recitado poemas con música de fondo, otros han grabado videoclips con imágenes mientras que lo leían desde casa, pero el más destacado ha sido el trabajo de dos chicas que han dibujado con los versos dos caligramas en tamaño A3 y se lo han explicado a toda la clase. Ha sido un trabajo muy valorado por el esfuerzo y la originalidad.  En 2º ESO hemos supervisado y ayudado a los alumnos mientras realizaban un examen tipo test en los ordenadores sobre la Generación del 27 con el programa de Aules. En esta clase ha sido interesante ver como se pueden realizar pruebas tipo test desde esta plataforma y las múltiples opciones que tiene, así como la facilidad que te proporciona a la hora de dar las notas y guardar los resultados de los alumnos.

                Con los chicos del PAM hemos estado trabajando los diptongos, triptongos e hiatos. Ha sido interesante ver como algunos alumnos de esta clase necesitaban una explicación más adaptada y personalizada. En muchos casos tenía que dibujarles un esquema, ponerles ejemplos y dibujos para que pudieran entender de otra forma el contenido de esta sesión. Aunque a veces es agotador tener que repetir lo mismo, es gratificante ver que aprenden y que es necesario adaptar a veces nuestras explicaciones para poder llegar a todos. También es reconfortante ver como mejoran día a día y que chicos que al principio no querían trabajar, se den cuenta de sus capacidades y empiecen a dar también sus frutos. Y probablemente no sé den cuenta, pero a veces ellos nos enseñan más a nosotros.

                Son estos pequeños detalles, sus miradas, las sonrisas, las caras expectantes, la gratitud que recibimos cada día por prestarles un poco de atención, tener paciencia y estar a su lado, aunque solo sea para decirle que no se preocupen que todo está bien. Esto me hace ver que ser profesor es mucho más que tener una capacitación o titulo académico, que la experiencia, aprender de los fallos, avanzar cada día, innovar, son aspectos también imprescindibles.   

Uno de los caligramas presentados, por Judit Valera. CC-BY- NC- SA.

BITÁCORA - Semana 5

9-13 marzo           Este lunes, a diferencia de otros, los nervios me invadían por completo y es que, por primera vez, nos íbamos a e...